1
Convierte las especificaciones en beneficios
Relaciona cada característica confirmada con una razón práctica por la que podría importarle al cliente. Una taza de 350 mL contiene el volumen indicado; si se adapta a una rutina concreta es un aspecto que considerar, no un hecho que asumir. Mantén visible la especificación para que los lectores puedan evaluar el beneficio por sí mismos.
2
Adapta el texto a la ficha del producto
Indica el artículo, su público objetivo y dónde aparecerá el texto. Una ficha de catálogo compacta necesita una introducción diferente a la de una página de producto detallada. Pide una primera frase clara, detalles fáciles de escanear y un tono que coincida con el lenguaje de marca que ya utilizas.
3
Verifica las afirmaciones con la fuente
Compara el borrador con el embalaje, la ficha técnica o la información del proveedor. Elimina materiales, certificaciones, afirmaciones de compatibilidad y garantías inventados. Esta revisión es especialmente importante cuando una frase que parece verosímil podría afectar la decisión de compra de un cliente.